Recuerdo de niño acudir a una biblioteca (no había muchas en mi ciudad) de cuyas paredes colgaban amenazantes carteles en los que se podía leer: ¡SILENCIO!. En el mejor de los casos: SE RUEGA SILENCIO. Esos carteles eran, paradójicamente, un auténtico grito.

En las bibliotecas se habla, se intercambian saludos: “buenas tardes”, se formulan preguntas: “¿ha llegado el último libro de Sara Mesa?”; se ofrecen respuestas: “los libros de ciencias están en la estantería de la izquierda”; abundan las recomendaciones: “yo creo que Carmen Martín Gaite te gustará”; surgen las valoraciones: “me he cansado un poco de las sagas de vampiros”.

Todo esto es comunicar, comunicarse, y es solo una parte, las bibliotecas generan además comunicación escrita, visual, audiovisual, que abarca el conjunto de la vida de la biblioteca.

Hemos establecido cuatro grandes grupos que responden a cuatro funciones de comunicación: útil, documental, afectiva, identitaria.

No son grupos estancos: una comunicación afectiva puede ser útil y propiciar una sensación de identidad y pertenencia.

Comunicación útil:

forma parte de la vida cotidiana de la biblioteca, de hecho, de ahora en adelante, vamos a aprovechar vuestros propias prácticas diarias para ejemplificar los distintos modos y contenidos de comunicación. Son útiles:

  • unas hojas informativas sobre el mostrador de préstamo en las que se indican los requisitos para obtener el carné
  • los rótulos que anuncian cada sección sobre las estanterías
  • el cartel que explica las condiciones de préstamo
  • las entradas en redes que anuncian los horarios de servicio al público, indican los periodos de vacaciones, la fecha de reapertura de la biblioteca

Tres días después, la misma biblioteca recuerda la información útil: reapertura el 21 de septiembre, y añade información identitaria: agradecimientos, felicidades a usuarias y usuarios.

También son informaciones útiles:

  • El anuncio de una próxima actividad organizada por la propia biblioteca.
  • El anuncio de una actividad organizada por una institución cultural o artística afín a la biblioteca.
  • Los cambios en el uso de la biblioteca, esta vez provocados por la situación de salud pública que vivimos en todo el mundo:

En este segundo ejemplo, vemos cómo la información genera inmediatamente una situación de comunicación con las usuarias a través del chat de Facebook:

Comunicación documental

No es fácil diferenciarla de la información útil, reservamos este apartado para la presentación de los bienes muebles e inmuebles que posee o disfruta la biblioteca.

  • Los fondos de la biblioteca.

La creación de un abecedario, fideliza la atención del lector, que esperará las próximas entregas de presentación de fondos correspondientes al resto de letras.

Otra posibilidad es agrupar los fondos por temas, el ejemplo siguiente recoge fondos que tienen que ver con la preservación de la naturaleza.

La entrada de la BNE aporta un dato técnico para la localización de los fondos: las signaturas que referencian los documentos publicitarios que nos presenta.

  • Las instalaciones de la biblioteca

La Biblioteca de Albelda nos presenta directamente un espacio de lectura. La Red de bibliotecas de Barcelona aprovecha una información útil sobre horarios para presentarnos las instalaciones de una de sus bibliotecas.

Comunicación afectiva

En comunicación se entiende por discurso afectivo el que busca atrapar la atención del espectador, y provocar en él el gusto o el deseo por acceder a un producto o una experiencia. En algunos casos esta comunicación afectiva está ligada a la comunicación que busca crear una identidad.

El abanico de comunicaciones afectivas en una biblioteca es grande:

  • La lista de novedades.
  • Celebraciones, recuerdos de la propia biblioteca.
  • Celebraciones destacadas, efemérides, referidas a autores, temas, movimientos.
  • La celebración de días universalmente reconocidos le permite a la Biblioteca de Alcampell reunir obras en torno al cáncer, y la BNE recordar a las mujeres escritoras.

Los centenarios de nacimientos, muertes, primeras ediciones, acontecimientos históricos, son otra ocasión para fijar la atención en autores, obras, estilos.

La Biblioteca de Sariñena comparte (costumbre habitual en las redes) una información útil que ofrece la BNE.

La BNE, en su Instagram, nos ofrece una entrada que tiene tanto valor afectivo como documental.

Quizás sea la primera vez que contemplamos manuscritos de Delibes, de ahí el valor del documento y, este descubrimiento quizás sea un aliciente para leer o releer a Delibes, incluso para visitar la exposición que propone la BNE.

La entrada de la Biblioteca de Benasque no solo puede ser una invitación a conocer la obra de Susan Sontag, también invita a leer las secciones culturales de los diarios.

Una comunicación afectiva puede realizarse, como venimos viendo hasta ahora, con imágenes de cubiertas de libros, de fotografías de autoras, de reproducciones de documentos… También cabe la transcripción de textos. Es el caso de este poema de García Lorca que acompaña la imagen del protagonista del mismo.

La UNED aprovecha las redes de su Biblioteca para impartir conocimiento: datos biográficos de carácter documental y para invitar a la lectura de Agatha Christie, con la presentación de un cartel de corte publicitario al que es difícil resistirse.

La Library of Congress de USA utiliza el recurso de la serie para fidelizar a sus seguidores en Instagram. El tema elegido es: mujeres y voto. Crean una particular cuenta atrás: 19,18, 17… que sirve para crear expectación. Cada dígito les permite hacer una referencia al tema, la suma de entradas (20) es un ejemplo plural de comunicación documental, afectiva, identitaria.

Comunicación identitaria.

Es la dirigida a crear comunidad, a sentirse partícipes de un proyecto compartido, semejante a otros, pero al mismo tiempo diferente, único.

Es el espacio propicio para los protagonistas: usuarias, usuarios, invitadas, invitados, bibliotecarias, bibliotecarios.

  • Invitados protagonistas.
  • Usuarios y usuarias protagonistas.
  • Bibliotecarias protagonistas.
  • Comunidad protagonista: los clubs de lectura, las creaciones colaborativas, la gente de la biblioteca, la ciudadanía.

Útil, documental, afectiva, identitaria, formas de comunicar en y desde la biblioteca. Seguro que hay más categorías o que podemos renombrar estas.

Hemos tratado de acercarnos al tema central de estos materiales desde una realidad actual e inmediata: qué estáis comunicando, qué están comunicando las demás bibliotecas, qué necesitáis comunicar.

A partir de ahora, nos ocuparemos de las formas, de los modos, de las técnicas de esa comunicación, del cómo hacerlo.

PROPUESTA PRÁCTICA

Buscad en las redes sociales de otras bibliotecas un ejemplo de cada uno de estos cuatro tipos de documentación y subir las capturas de pantalla a un documento Word, indicando de qué tipo se trata.

Os recordamos que las prácticas se envían a lacaladechodes@gamil.com. No daremos respuesta individual a vuestros trabajos. Durante el curso haremos dos sesiones de vídeo llamada compartida para hacer comentarios generales del desarrollo de las actividades.

Gracias por vuestra atención.