SIN RED. Modos de comunicación en la transición política española

Grassa Toro

SIN RED, el espacio-tiempo de exposición que inaugura La CALA el 21 de abril de 2019, se sitúa temporalmente en una época que todavía sigue llamándose “transición española” o “transición política española”, cuyo inicio se sitúa en los alrededores de la muerte del dictador Franco (1975) y cuyo final, que puede variar según las interpretaciones, nosotros hemos decidido hacer coincidir con las elecciones generales de 1982, las primeras que gana un partido de izquierdas desde 1936.

El objeto de la exposición son los modos de comunicación y, aunque la palabra “modos” esté cercana a la palabra “medios”, reservamos para esta última su adscripción a lo que reconocemos como medios de comunicación de masas, organizados, regulados, objeto de mercado, etc. y nos quedamos con “modos” porque nos permite incluir manifestaciones de comunicación que no necesariamente eran masivas (incluso podrían ser minoritarias) y que, generalmente, se escapaban a los condicionantes que definen a los medios; es el caso de la asamblea, el recital, o la octavilla, por poner algún ejemplo.

Es una exposición documental, adjetivo que a lo único que obliga es a exhibir documentos (revistas, discos, fotografías, etc.). Del hecho de que sea documental no se deduce que sea histórica. La historia necesita documentos, pero creemos que la muestra de documentos no es suficiente para elaborar un relato histórico.
Una particularidad de la exposición es que las fuentes que han proporcionado los documentos que se exponen son vecinas y vecinos de un pequeño pueblo de Aragón, Chodes, cuyo censo en 2019 no sobrepasa los ciento cincuenta habitantes. La decisión de reducir las fuentes a un espacio mínimo quiere poner a prueba un concepto de patrimonio cultural que aprecia y saca a la luz objetos privados a los que se ha desprovisto de valor, por haberlos sometido a comparación con documentos que en el imaginario museístico se consideran canónicos por ser únicos: el manuscrito, la obra de arte, o por haberles asignado exclusivamente el papel de vehículo de la nostalgia, invitando a un disfrute puramente emocional y hurtando su primera y primordial significación: todos ellos son objetos de información y comunicación en terrenos tan dispares como la política, el diseño gráfico, la historia contemporánea, la reproducción sonora, la moral, el espacio urbano, el feminismo, el lenguaje, el sexo, las técnicas de impresión, las drogas, la educación, la censura, el poder.

El título de esta exposición tiene una interpretación literal y una metafórica.
Sin red, sin redes, sin posibilidades de comunicación digital. ¿Cómo era la comunicación pública pocos años antes de la aparición de lo digital? O la pregunta extendida: ¿Cómo era la comunicación pública pocos años antes de la aparición de lo digital mientras un cambio político afectaba a toda la población de un país? Algunos de los espectadores de esta exposición lo recordarán; otros, por razones de edad, lo desconocen.
Los mensajes se transmitían a través de la voz natural, manuscritos, impresos, registros sonoros, cine y televisión.
Eran orales: asambleas, mítines, recitales, manifestaciones callejeras.
Eran manuscritas: la pintada, la pancarta.
Estaban impresos: libros, diarios, revistas, carteles, calendarios, pegatinas, octavillas.
Los dos registros exclusivamente sonoros eran los discos de vinilo y las cintas de casete.
La televisión solo emitía a través de dos canales estatales.
El cine se veía en pantalla grande o en cintas magnéticas de Betamax y VHS.
Vale también hacer la lista de lo que no existía: internet, Facebook, Instagram, twitter, WhatsApp, Youtube, Spotify, etc.

El uso metafórico de la expresión SIN RED alude a las circunstancias de incertidumbre, indefensión, incluso de persecución en las que se distribuían estos mensajes: demandas judiciales, censura, amenazas, represalias. Periodistas, sindicalistas, cantautores, cineastas, dirigentes vecinales, editores, pueblo en general corrían peligros más o menos grandes por expresar y difundir informaciones y opiniones. Este hecho, esta falta de seguridad, de red, lejos de provocar desánimos y renuncias parece, visto desde nuestro presente, que fuera un acicate para seguir defendiendo la libertad de comunicación. Basta repasar qué se decía y qué lenguaje se utilizaba para descubrir qué mecanismos de resistencia pone en marcha la necesidad. Otra cosa distinta, y quizás ya quede fuera del contexto de esta exposición, es saber cómo, cuándo y por qué varía nuestro concepto de lo que es necesario.
La exposición se titula definitivamente SIN RED; concluimos este breve prólogo preguntándonos sobre el acierto del título y si no habría en aquella época una, otra red, tejida con materiales que hemos ido perdiendo por el camino, tejida con un arte camino del desuso. O si lo prefieren, concluimos preguntándonos por el propio concepto de red.

Esta entrada en el blog pertenece al proyecto expositivo SIN RED. Modos de comunicación en la transición política española.
Inauguración: 21 abril 2019.